domingo, 16 de abril de 2017

EL ZAINO COLORAO

Sobre un zaino colorao
que era la luz de ligero,
venteador y poco pelo,
buena pinta y bien formao.
Por sus hazañas mentao
era el “zaino” de mi flor,
todos le tenían temor
pero amigo, en las cuadreras,
ganó más de cien carreras
y nunca fue perdedor.
  
Y como era de importancia,
lucía mi parejero,
de oro y plata un buen apero,
el mejor que había en la estancia;
y a juzgar por su elegancia
no parecía lo que era,
más cuando entraba en carrera
se oyó decir más de un pillo:
“Voy doble contra sencillo,
voy al zaino aunque me muera”.

 Pero dijo un comisario
que a mi “zaino colorao”,
me lo había encomendao
un político contrario,
y por aquel comentario
solito y triste quedé,
y amigazo, ya me ve
lamentando al parejero:
he regalao el apero.
Y entonces, ando de pie.
  

                                      Versos de Ambrosio Ríos.                  

jueves, 13 de abril de 2017

LA TRADICIÓN

(Décimas Improvisadas)

Para verlo complacido
al amigo Agustín López
allá voy en dos galopes
con el tema que ha pedido.
En el tiempo transcurrido,
en el pasado más puro,
debo inspirarme seguro
para decirle al momento:
tradición el cimiento
donde se apoya el futuro.

La tradición es la historia
de una estirpe de valientes
que por ser independientes
van cabalgando en la gloria.
La límpida trayectoria
del soldao desconocido,
el que defendió encendido
a nuestra causa sagrada
y murió sin pedir nada
sobre los campos perdidos.

Tradición es el oficio
de empuñar una mancera,
luego echar la sementera
con inmenso sacrificio.
La tradición fue el indicio
hacia un futuro mejor,
antes que el fuerte tractor
llegara en muy buena hora,
el gaucho pisó en la aurora
las escarchas de rigor.

Tradición es la carreta
que hoy se guarda en el museo,
pero en sus tiempos la veo
por las llanuras inquietas
marchar buscando la meta
perdida en la inmensidad,
apoyada en la heredad
de aquellos que con pujanza
a fuerza de poncho y lanza
forjaron la libertad.

Tradición es el resero
que al grito de “¡hopa, hopa!”
iba alentando la tropa
bajo el temporal más fiero.
Es el nativo trovero
con alma de payador
que con criterio y valor
dejaba su pensamiento
elevando el fundamento
para un futuro mejor.

Es Martín Fierro en su afán,
la pluma de José Hernández,
es San Martín en Los Andes
y Belgrano en Tucumán.
Es Güemes, bravo titán,
con sus gauchos colosales,
es galopar de baguales
que vienen desde el ayer
impulsando a defender
las esencias nacionales.


Versos de Roberto Ayrala

ENTREVERO DE BOTELLAS

(en tono de humor)

Fue en lo de Chinato Garda
que se armó éste entrevero
se casaba Amargo Obrero
con Ferro Quina, “La Parda”.
Los testigos, Dios me guarda!
eran Reserva San Juan,
Bitter y Aperital,
y pa’ mejor de padrinos
eran 8 Hermano’, el fino
con Old Smugle’, el bacán.

Fernet Branca, una macana
le hizo al rubio San Felipe
y el Yoni Gualquer, de dique
se vino con la fulana.
Pedro Domeq y Cubana
-esa… la de Rhum Negrita-,
bailaban una polkita
revoliando la persona
y Guindao tenía una mona
de tanto toma Grapita.

Cinar, en el acordeón,
que es un tano bien canchero,
saludó a Vino Resero
y a Crespi, en la ocasión;
Pángaro el tinto matón,
la discutía con Gancia
cuando vio que a la distancia
se apareció el “negro” Toro
que venía con un “loro”
de aquel Suissé de la Francia.

El entrerriano Lucera
llegó con guitarra en mano
y lo atropelló a Cinzano
que la iba de “calavera”.
Tres Plumas, “mina” canchera,
al ver que ya se iba a armar
le hizo seña a Pineral
que se acomodó los “leones”
y junto a Vermouth Otone
la daga iban a tirar.

Ya la bronca se iba a armar
de unos mamo’ sin recato,
Caña Ombú junto a Moscato
empezaron a llorar,
Legui los fue a consolar
en esa hora tan ingrata
Gargantini una alpargata
se sacó para “canchar”
cuando Bols entró a gritar:
“¡No peleén con las patas!”.

Doble W, rubia bebida,
dijo: “¡Soy de un solo pelo!,
que lo garanta El Abuelo
que tiene cien año’e vida;
Cordero es de la partida
bien lo puede atestiguar”.
Sidras Victoria y Real
conversaban por ahí.
Cantó Duc de San Remy,
la Mariposa inmortal.

Bussac le habló a Sello Rojo:
“Te lo digo de verdá,
Limón Minerva está acá
mirá que yo no me encojo”.
Ponch lo miró de reojo
a Capitán de Castilla
cuando una gallega pilla
de esa que nadie retruca,
se asomó, era La Farruca,
gritó: “¡A mi nadie me ensilla!”.

Y si algún convidado
de esos que están en botella
se me “piantó” de la “güeya”
o al baile no se ha llegado,
será porque Reservado
se quedó dentro’el cajón
como se quedó Carlón
-ese vino del pasado-,
y este cuento ha terminado
de borrachos sin razón.


Versos de Francisco “Pancho” Gandola

miércoles, 12 de abril de 2017

FLORENSIO MORALES

Negra y lasia la melena
y unos ojasos bien negros,
con bigotes renegridos
y rasgos de nasareno,
llegó Florensio Morales
de los pagos del recuerdo
como una estampa sacada
de un cuadro del campo nuestro.
Llegó Florensio Morales,
sobre un flete coscojero
con pilchas que eran primor
y una guitarra en su apero,
con sus dos manos de brujo
y una vos de sobrepuesto.
Lo llamaban “Juan Cantor”,
y él, sofrenando un intento:
“-Canto -desía- pa’ que oigan
en las voses de los vientos
las emosiones del llano
trensadas con lus y besos”.
Al preguntarle las mosas
de cualquier fiesta en el ruedo,
¿por qué andaba en flete oscuro,
por qué vestía de negro?,
“-Visto ansí, porque he venido
de los pagos del recuerdo;
vengo, mosas, del ayer
donde naide es más ni es menos
asigún sean los que aman
a las cosas que se fueron,
y traigo cansiones gauchas
en la vos y dentro el pecho”.
Cuando Florensio Morales
montaba a su flete negro
y se iba al trotesito
para el pago del recuerdo,
tenía como dos alas
hechas de lus y lusero;
y no había noche oscura
que no lo fuera siguiendo
para robarle la vos
y dársela a los pamperos.
Lo llamaban “Juan Cantor”,
y él, sofrenando un intento
“-Canto -desía- pa’ que oigan
en las voses de los vientos
las emosiones del llano
trensadas con lus y besos”.


Versos de José Juan Bianchi

miércoles, 5 de abril de 2017

CANCIÓN A SAN JOSÉ

Hermoso San José de mis quereres
en cuyos valles retozó mi infancia
y el albedrío de mi instinto chúcaro
halló la placidez de tus quebradas.
  
Te canto porque siento un fuego intenso
en los canales de mi sangre gaucha,
que corre en ellos, se depura en versos
sube a la idea, se modula y canta.
  
Canta rumores de tus montes lúgubres
o arroyo plañidero de torcaza,
el bordoneo del zorzal arisco
o el fluídico silbar de tus calandrias.
  
La belleza sin par de tus mujeres
-con hijos elaboran tu esperanza-
que sobre el surco del arado siembran
y sobre el surco de la pluma cantan.
  
Hermoso San José cuando la luna
te moja en tersa frialdad de plata
y en los ramajes de la flor indígena
cansado el viento sus tonadas calla;

inspira versos tu silencio agreste,
inspiran música tus corrientes mágicas
inspiran cuentos tus pasados épicos…
de hondo misterio tus leyendas hablan.

 Desde tus llanos inició mi pueblo
-el largo viaje de ejemplar pujanza-
en ostracismo voluntario de héroes

con voluntades de la raza gaucha.

Versos de Wenceslao Varela

jueves, 30 de marzo de 2017

A DON JUSTO TAPIA

Han pasado muchos años
recién lo nombro Don Justo,
al guaycurú, los arbustos
y la costa chalilera.
Su recia estampa campera
su bondad tan campechana
sabedor de esas mañanas
cuando su flete en la marcha
iba rompiendo la escarcha
por esa costa pampeana.

Todo el silencio era suyo
cuando se apeaba al palenque
denunciando en el rebenque
las lejuras galopadas.
Él, de una sola mirada
lo supo todo al momento
y al gastársele los tientos
de su vida bondadosa
como una taba tramposa
quemó sus ojos al viento.

Al secarse el Río Atuel
se quedó sin una oveja
y su conducta pareja
lo esquivó de los reveses
a cobrar sus intereses
la vida estaba esperando.
Así después fue trenzando
como pudo y los vendió
lazos que alguno compró
y yo les voy comentando.

Por eso cuando en las noches
desenfundo la encordada
los recuerdos en bandadas
se vienen a mi memoria.
Esta es la pequeña historia
de un hombre como hubo tantos
quién sabe si el campo santo
descansa su sepultura
o el viento de la llanura
de arena le puso un manto.

Versos de Julio Domínguez

                     (El Bardino)

miércoles, 29 de marzo de 2017

CANTO AL MANGRULLO

Viejo mangrullo avizor
centinela del pasado,
eres un cofre olvidado
con recuerdos de dolor.
Fuiste resguardo y calor
y bandera en los fortines,
vigilaste en los confines
la llegada del malón,
cuando una voz de atención
era un vibrar de clarines.

Atalaya, vichadero
dominando la distancia,
afianzaste tu arrogancia
en medio del entrevero.
Los azotes del pampero
te castigaron a diario,
y en tu existir solitario
sobre la agreste llanura,
te besó la brisa pura
en el solar legendario.

Fue el mangrullo para otear
la posición del salvaje,
fue protección y ramaje
del gaucho en su trajinar.
Ahí se ponía a olfatear
y a mirar en lontananza,
alistando sin tardanza
la defensa de la tierra,
por eso iba a la guerra
con valentía y pujanza.

Patrio mangrullo avizor
en las contiendas pasadas,
fortaleza salpicada
con sangre del invasor.
Por eso te tengo amor
y para mí no estás muerto,
siempre te veo despierto
como un símbolo nativo,
monumento redivivo
con luces de campo abierto.

Así marcaste rotundo
un sentimiento argentino,
abriendo un nuevo camino
a la clara faz del mundo.
Como vigía profundo
reconocemos tu gloria,
como un pedazo de historia
realizada sin desmayo,
y cual trofeo de Mayo
se conserva en la memoria.

Viejo mangrullo te canto
por todo lo que has brillado,
glorificando un pasado
de contiendas y de llanto.
Hoy en mis versos levanto
un homenaje sincero,
a ti mangrullo campero
de eterna recordación,
fuiste valla del malón
en nuestro suelo primero.


Versos de Pedro Bianco